El ¡Por Fin! definitivo…

Cousteau empacado

No, no andabamos desaparecidos y mucho menos de parranda, si es que llegaron a preguntarse por nosotros. Este mes que no tuvo publicaciones fue un mes lleno de emociones, así que trataré de hacer un resumen rápido para no abrumarlos con mi tradicional choro bloguero.

Para empezar donde nos quedamos, Talia por fin terminó la especialidad, aún no tiene un trabajo fijo, pero ya tiene su plaza en el IMSS, habrá que esperar a que los demás dermatólogos salgan de vacaciones para que cubra sus ausencias y que mientras se inaugure el nuevo hospital del Seguro Social en Jesús María, Ags.

Ya una vez realizados los primeros trámites burocráticos, Talia se vino a vivir a Aguascalientes, ¡por fin! Así fue que el 13 de Marzo tomamos carretera con la primera tanda de maletas, cajas, etc. provenientes de su casa (falta traernos varios de los regalos de boda). Durante la semana siguiente encontramos lo que en un inicio pareció ser una gran oportunidad de trabajo, convirtiéndose luego de analizarlo en un prometedor abuso laboral para ella, queriendo aprovecharse de su título y habilidades por una muy escasa remuneración económica, más obligaciones que beneficios (como en cualquier chamba), queriendo tomar el control de su vida profesional de firmarse el contrato, así que se dejó pasar esta oportunidad.

¡Luis se casa!

Ya al fin de semana siguiente, asistimos a un evento insospechado tiempo atrás, la boda de nuestro amigo Luis, si hace unos años nos hubieran preguntado, sin duda habríamos contestado que era el incasable. Pues sí, fuimos a su boda en San Juan Cozalá, Jal. donde tuvimos la fortuna de reencontrarnos con viejas amistades y hacer nuevas, la verdad es que nos la pasamos muy bien, el punto sobre las “i” llegó cuando nos dirigimos al hotel en Ajijic, de cuyo nombre no puedo ni quiero acordarme, resulta que aunque se había pagado con anticipación la habitación (no aceptaban tarjeta), decidieron dar nuestro cuarto ya que “llegamos tarde”, trem

enda la trifulca que se les armó, de ahí, enojado y muy enca…ndilado me dirigí a Guadalajara, pero para mi desgracia, por ser fin de semana de “puente” por “San” Benito Juárez, no encontrábamos lugar. Ya en la última oportunidad llegamos a un hotel bastante decente con habitaciones disponibles (y un buen bufete), el Hotel Celta, cerca del WTC de Guadalajara, de no haberlo hallado me tendrían manejando a las 3 de la mañana rumbo a

Mudanza

Aguascalientes, no pensaba seguir dando vueltas.

Al día siguiente regresamos a tierras hidrocálidas, donde empezó la empacadera, pues ya nos mudábamos, dejando el departamento que habité por 5 años y empezando nuestra vida en la que será nuestra casa por un tiempo aún no muy determinado… pero definitivamente un muy buen rato. Pero no solo eso, al buen de mí se le juntaron dos mudanzas, así que el lunes 21 de marzo, teníamos la mudanza del consultorio, si justo en medio del cambio de casa, pa’agregarle maciza al caldo.

Mis padres vinieron a firmar las escrituras de la casa y a checar los últimos detalles, para

Cousteau tras la mudanza

después tener a nuestro primer huésped, mi tío Toño quien vino a hacer negocios. Además

de que cumplí años… ¿Cuántos? 32 años de añejamiento, cada vez más bueno, definitivamente soy vino con potencial de guarda.  Por su puesto que mi vida laboral y académica continuó, con todos sus altibajos, pero muy contento.

Así que en eso hemos estado, mudanzas, cambios y sobre todo el inicio de nuestra vida juntos, ahora sí ¡POR FIN!

TyR

P.D. A ver si Talia también escribe… échenme porras.

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