Pues ahora sí ha pasado mucho tiempo sin que me nos metamos a escribir, pero creo que el momento hace que valga mucho la pena. Estamos a 8 días de cumplir los primeros 6 meses de casados y Talia está a esa misma distancia de terminar la especialidad, ¡por lo que yo estoy a ese mismo intervalo de tiempo de perder mi libertad! Ustedes dirán si no hay motivos para sentarme a escribir aunque fueran un par de letras, pero vayamos un poco más allá, en realidad es que no podrá venir a Aguascalientes luego luego porque vienen todos los trámites burocráticos, así que mi libertad se aplaza un poco más, situación que aunque se tenía contemplado, no me gusta (dicen que luego me voy a arrepentir de andar pidiendo que llegue ¿será?).
Pero quiero comentar un resumen rápido de lo acontecido en este último mes y cachote que no hemos escrito. Obviemos que Talia sigue en la residencia, yo en lo de la maestría y todos los menesteres diarios que tan solo los aburrirían. En este período me he logrado escapar un par de veces al D.F. y Talia a venido un par de fines de semana para acá, de estos sobresale uno en el cual fuimos a recibir la que será nuestra casa a partir de mediados del mes que entra y es que entre mudanzas y todo, calculamos que por esas fechas estaremos ahí, por su puesto, todos son bien recibidos, mis usos y costumbres de anfitrión no serán melladas, ni olvidadas.
Por otro lado, gracias a la experiencia de Talia en la #catatwitter 2.0, quedando fascinada por ese mundo, me resultó fácil que accediera a participar en la #catadiabetica el 15 de enero en el nuevo departamento de Brenda Marmolejo (@brenmarmo) en el D.F., junto con otros #amiwines. Llegamos ahí gracias a la invitación de José Sandoval (mejor conocido como Doc @drsalsamx). En ese evento probamos tantos vinos dulces que resultó imposibles seguirles la pista a todos, aunque en realidad tanto ella como yo quedamos maravillados con unos icewines tanto de Canadá como de Alemania, así como lo que la Botrytis puede lograr en un vino, pero estabamos revasados a la hora de los Tokaj.
Tras esa velada con los #amiwines Talia quedó convencida, así que empezamos a ver como podríamos coordinar nuestras idas a México con la #catasabatiana del mes o cualquier otro evento relacionado al mundo del vino, que parece ser, logró atraer tanto a Talia como lo había hecho conmigo.
Este fin de semana pasado fue el evento 100 vinos mexicanos, en los viñedos La Redonda, Ezequiel Montes, Querétaro. Para ello nos acompañó Erika y parece que el mundo del vino también la atrapó. El evento fue espectacular, sobre todo por la oportunidad de convivir con los amigos, lo cual sin duda resulta lo más importante. Además pudimos probar varios vinos de diferentes casas, lamentablemente no podría decir que los catamos con toda la seriedad debida, puesto que las características del lugar de poco ayudaron, en primer lugar y como peor enemigo estaría el polvo, que saturo nuestro olfato desde casi la primera hora, cuando un niño decidió que era divertido dar patadas en la tierra y su madre poco entendía del vino que no vió lo que esto significaría. A partir de ese momento todos los vinos me olían a tierra y me sabían a lo mismo, inclusive podía masticarla.
Indepenientemente de ello, tuvimos la oportunidad de compartir opiniones con productores como Abel Bibayoff, Álvaro Álvarez, Alejandro Cabello, Guillermo Rodríguez Macouzet, Christoph Gaertner, Don Juan Ríos, Victor Segura, Mauricio Montano entre muchos otros. Además la gran poder reencontrarnos con los amigos como Tere, Omar, Juan, Brenda, Luis, el momento de conocer a Marcos, Gina,, Héctor, los Edgar (Garo y Meritano).
¡En fin, mucho vino, pero sobre todo grandes amigos!
En base a lo anterior y dado que Talia ya estará aquí, he(mos) decidido que publicaremos las notas de cata de los diferentes vinos que vayamos probando, una forma de colaborar con la labor de diferentes amiwines y poder compartir más con ellos, pero en definitiva, ¡ya no se salvarán de nosotros!


